Mi narrativa fotográfica

Mi devoción por la fotografía va más allá de simplemente capturar imágenes; para mí, cada fotografía es una cápsula de tiempo que encapsula la esencia misma de nuestras costumbres. Me veo a mí mismo como un guardián, encargado de resguardar la llama que ilumina el camino hacia nuestro legado cultural. Cada clic de mi cámara no es solo un acto técnico, sino un gesto cargado de amor por mi tierra y por aquellos que han dejado su huella antes que yo.

Cada instantánea que tomo es como un fragmento de narrativa visual, una historia congelada en el tiempo que narra las ricas tradiciones y experiencias que han dado forma a nuestra identidad. A través de la fotografía, busco no solo documentar, sino también celebrar la belleza intrínseca de cada momento, destacando la conexión profunda entre el presente y el pasado.

Ser el guardián de estas imágenes no es solo una responsabilidad, sino un honor. Me siento comprometido a preservar la autenticidad de nuestras raíces, a capturar la esencia que hace que nuestras costumbres perduren. Cada fotografía que comparto es un tributo a la herencia que llevamos con nosotros, una expresión de gratitud hacia aquellos que han contribuido a tejer la rica tapestry de nuestra cultura.